Neptuno Mojacar | En siendo sardina, cualquier gato se arrima
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En siendo sardina, cualquier gato se arrima

En siendo sardina, cualquier gato se arrima

Boat arriving

Historias de la mar…  Mira que me gustan.  Escribo esto mientras escucho los barcos que salen a faenar desde el puerto de Garrucha.  Son las 6 en punto de la mañana, y puntuales se les oye sus motores que te dicen que ya comienza el día.  En otros sitios será el gallo, aquí son nuestros barcos. Todas las mañanas, ese sonido, me encanta.

Esto me trae a la memoria una anécdota de cuando yo era pequeña, no tendría más que 7 u 8 años, y mi padre, hombre que ama el mar, decidió experimentar lo que era salir en uno de estos grandes barcos de pesca y navegar con los pescadores profesionales a ver qué tal se le daba.  Se pegó el madrugón, se hizo su bolsa, bueno, mi madre se la hizo, con no sé qué, porque yo aun no estaba para levantarme, y se hizo a la mar.  Me pareció muy emocionante y muy bravo por su parte.

Cuando era la tarde, ya sobre las 6 o así yo ya estaba esperando a que volviera mi padre de su faena.  Le esperaba con la misma emoción que si fueran 2 meses que estuviera fuera en la mar.  ¡Qué contenta estaba! ¿A ver cómo se le dio?  Nos fuimos al muelle mi tía Santi y yo, y cuando vimos que llegaba el barco, empecé a dar botes de alegría y gritando papá, papá… La verdad es que eran un montón de barcos los que llegaban a la vez, pero en cualquiera creía haber visto a mi padre.

Entre tanto bote y alborote, veo a un señor feísimo a mi lado que me miraba con los ojos desorbitados y que me decía no se qué de sardinas que yo no le entendía nada!!  Pobre, me intentaba decir que parara de dar salto encima de sus sardinas!!  Se las chafé todas!!  No vi a ese señor en ningún momento.  Qué haría ahí, justo donde yo estaba??

Barcos de pesca

Era el Pez Juárez III, ¡ya había atracado!  Cuando bajó mi padre con su chaquetón verde militar, con cara todavía de frío, de todo el que había pasado durante su aventura, con esa barbaridad de pesca que se te hacía la boca agua… me lo comía a besos, a abrazos…!  No te quiero contar si se llega a ir esos dos meses que decíamos!

Fresh fish

Y hablando de sardinas, cuánto contacto con ellas he terminado teniendo yo ahora de grande, jeje.  Quién no ha tomado un espeto de sardinas en la playa. Y si no lo has hecho ya, a qué estás esperando?  En una hoguera cerquita del mar. Se prepara un buen fuego, y se van separando las brasas. Alrededor de éstas  forma montículos de arena algo mojada. En ellos se clavan las cañas con las sardinas espetadas para que se asen, dándoles la vuelta a las cañas sin sacarlas de la arena para que se hagan por los dos lados.  Todo un arte, que cualquiera no sabe hacer.  Nosotros, he de decir, que sí 😉

Espetos de sardina en Neptuno

Espetos de sardina en Neptuno

Tienen que ser unas sardinas medianitas, como decimos nosotros: que no sean muy grandes.

Se clava la caña en la arena a unos 25 cm. de las brasas y a favor del viento dominante: para que no se ahúmen. Las cañas son cóncavas, y la parte que está hueca,  es la parte que se debe poner primero mirando hacia el fuego . Se pone un promedio de 7 sardinas por espeto.

Como acabo de decir  hay que empezar por el lado cóncavo de la caña. De forma que una vez que ese lado esté hecho y la carne blanda podamos darle la vuelta con cuidado y poner a asar el otro lado.

Evitamos que se caiga a la arena porque estarán sujetadas por la espina y permitiendo que las grasas se mantengan dentro del pescado  y no resbalen por  dentro del lado convexo de la caña al asar la otra parte.

Se sirven con pan y limon. Van muy bien con un vinito, una cerveza, o sus versiones: un tinto de verano o una “clarita”

Puesto que se deterioran con facilidad, no conviene guardar las sardinas más de dos días. Lo mejor es comprarlas en el último momento antes de volver a casa. Si se van a consumir en el día o al día siguiente, se dejarán en la parte más fría del frigorífico.

Que nadie se lleve a engaño: es un proceso laborioso. Es un ritual ancestral del Mediterráneo. Y te pegas una “jartá” de sardinas buenísmassssssssssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!

Hasta pronto!

Un abrazo!!

Francisca Andreu

www.neptunomojacar.com

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